Sant Martí fue uno de los barrios industriales españoles más importantes del siglo XIX pero durante las últimas décadas este distrito ha experimentado una muy importante transformación urbanística y económica. Un buen ejemplo de ello es la construcción de la Vila Olímpica y la recuperación del frente marítimo y de sus playas. Durante los Juegos Olímpicos de 1992, la Vila tuvo que alojar centenares de atletas y espectadores. Miles de arquitectos de todo el mundo diseñaron edificios modernos entre los cuales encontramos las dos torres de 142 metros de altura que dominan el Port Olímpic. Al pié de estos edificios se descubre la escultura Pez y Esfera, hecha en oro y diseñada por Frank Gehry. Esta área es ideal para alojarse ya que es una zona tranquila, relajante y dispone de una enorme playa y un paseo con encantadoras vistas al Mediterráneo. Así mismo, la zona del Port Olímpic es una de las atracciones donde los visitantes pueden practicar deportes de agua y disfrutar, día y noche, de la gran oferta de bares musicales y restaurantes de diseño. La Vila Olímpica están muy bien comunicada. En 5 minutos en bus o metro el visitante puede llegar al Barrio Gótico y su Catedral, al Museo Picasso, a la iglesia de Santa Maria del Mar y a la famosa Rambla. La inacabada gran obra de Gaudí, la Sagrada Familia, se encuentra a un paseo de 15 minutos a lo largo de la elegante Calle Marina.